Andrew Farrugia presentó en Milán una escultura ferroviaria que superó la longitud de una piscina olímpica.
Un chocolatero originario de Malta logró un nuevo registro en el libro de los récords mundiales durante una presentación realizada en la ciudad de Milán: Andrew Farrugia obtuvo la certificación de Guinness World Records tras construir una escultura de chocolate con una longitud de 55,27 metros, obra que representa un tren de vapor y supera la extensión de una piscina olímpica.
El proyecto fue impulsado por el propio autor con la intención de registrar una nueva marca en su carrera profesional.
Farrugia, docente del Instituto de Estudios Turísticos de Malta, señaló durante la ceremonia que el objetivo también fue “dejar un registro para su institución, su país y su familia”. En la elaboración participaron estudiantes y colaboradores provenientes de las ciudades de Bérgamo, Brescia y Milán.
La escultura está compuesta por una locomotora y 22 vagones elaborados con chocolate belga.
Cada vagón alcanza un peso cercano a los 160 kilogramos.
De acuerdo con el autor, el trabajo requirió un año de preparación y cuatro meses de modelado realizados en Bérgamo. En total se utilizaron cerca de 5 mil piezas cortadas a mano y alrededor de 180 ruedas en los vagones.
El traslado de la estructura representó uno de los retos del proceso. Debido a la fragilidad del material, cada componente fue protegido de forma individual con film plástico antes del transporte por carretera hacia el lugar de exhibición. Farrugia informó que todas las piezas llegaron completas y sin daños.
Este resultado representa el tercer registro Guinness para el chocolatero durante la última década.
En 2012 alcanzó una marca anterior con un tren de chocolate de 34 metros presentado en Bruselas. También conserva el récord de la escultura de chocolate más alta del mundo con una réplica del Burj Khalifa de 13,52 metros instalada en el Aeropuerto Internacional de Dubái en 2014.





