En el puerto de Acapulco, transportistas del servicio urbano demandaron al gobierno estatal la autorización de un incremento en la tarifa del pasaje, al proponer que el costo pase de 12 a 16 pesos, bajo el argumento de que el alza constante en combustibles y refacciones ha vuelto insostenible mantener el precio actual.
Durante la mañana de este jueves, choferes y concesionarios llevaron a cabo una manifestación pacífica sobre el bulevar de Las Naciones, a la altura de las oficinas de la Promotora Turística de Guerrero (Protur), en la zona Diamante, con el objetivo de visibilizar su petición y exigir una respuesta por parte de las autoridades.
Por su parte, Jesús Rangel Hernández, concesionario del Bloque 3 que agrupa alrededor de 80 unidades, señaló que la movilización busca abrir una mesa de diálogo con la gobernadora, a fin de dar seguimiento al pliego petitorio previamente entregado al gobierno estatal.
En este contexto, el líder transportista subrayó que la tarifa vigente se ha mantenido sin cambios durante los últimos tres años, a pesar del incremento sostenido en los costos de operación que enfrenta el sector.
Asimismo, Rangel Hernández puntualizó que el movimiento se desarrolla de manera organizada y pacífica, al tiempo que advirtió que resulta inviable continuar con la tarifa actual ante el encarecimiento de insumos como combustible, llantas, aceites y diversas refacciones.
De igual forma, recordó que antes del impacto del huracán Otis ya se contemplaba un ajuste tarifario; sin embargo, el sector decidió aplazar la medida en solidaridad con la población afectada, manteniendo el precio sin cambios para no afectar la economía local en ese momento.
En otro aspecto, los manifestantes señalaron que existe una disparidad en las condiciones de operación respecto a otros sistemas de transporte, como el Acabús, que, afirmaron que recibe subsidios en combustible y mantiene tarifas superiores.
A la par, las unidades del transporte público fueron estacionadas en ambos sentidos del bulevar, lo que, si bien no bloqueó completamente la vialidad, sí ocasionó una circulación lenta debido a la reducción de carriles disponibles.
Finalmente, los transportistas manifestaron su disposición para que el gobierno estatal realice los estudios y peritajes necesarios que respalden la viabilidad del incremento propuesto, al considerar que el ajuste es indispensable para garantizar la operatividad y el mantenimiento del servicio.





