En pleno periodo vacacional de Semana Santa, visitantes en Acapulco han comenzado a reportar cobros excesivos por parte de taxistas que operan en las terminales de autobuses ubicadas sobre la avenida Cuauhtémoc, principalmente en traslados hacia la Costera Miguel Alemán.
La alta afluencia turística ha sido aprovechada por algunos conductores, quienes ofrecen inicialmente tarifas accesibles, pero modifican el costo al concluir el servicio, situación que ha generado inconformidad entre los usuarios, quienes en muchos casos optan por buscar otras alternativas de transporte.
Durante recorridos en las terminales de autobuses de la zona, se constató que varios taxistas permanecen a las afueras ofreciendo traslados. Sin embargo, los acuerdos de precio no siempre se respetan, lo que deriva en cobros mayores a los previamente establecidos.
Un caso representativo es el de Gerardo Reyes, visitante proveniente del Estado de México, quien denunció haber sido víctima de este tipo de prácticas. Explicó que al solicitar un traslado desde la terminal Papagayo hacia un hotel en la zona de la Condesa, se le ofreció una tarifa inicial de 100 pesos, condicionada a hospedarse en un sitio recomendado por el conductor. Al negarse, el costo final se duplicó.
De acuerdo con testimonios recabados, este tipo de situaciones no es nuevo y suele repetirse en cada temporada vacacional, bajo argumentos de incremento en los costos de operación, como combustible y refacciones, además de señalar que es su principal fuente de ingresos.
Por su parte, algunos operadores defienden las tarifas, asegurando que dependen de la distancia y del servicio ofrecido. Indicaron que los traslados desde la avenida Cuauhtémoc pueden alcanzar los 300 pesos hacia la zona Tradicional, 250 pesos a Costa Azul y alrededor de 200 pesos hacia la zona Dorada.
Este panorama se suma a otros incrementos detectados en servicios turísticos del puerto, como la renta de mobiliario en playas, cuyos costos oscilan entre los 500 pesos, así como el cobro por estacionamiento informal, que va de los 100 a los 200 pesos por vehículo, generando un impacto adicional en el gasto de los visitantes.





