A pesar del balance favorable de la temporada vacacional de verano, los sectores hotelero y restaurantero de Acapulco tuvieron dificultades para cubrir sus plantillas laborales, principalmente por la falta de jóvenes interesados en ocupar empleos temporales.
Raúl Ramírez Gallardo, secretario de Trabajos y Conflictos del Sindicato de Trabajadores de la Industria Hotelera y Gastronómica en Guerrero, señaló que la falta de personal continúa siendo uno de los principales problemas para el sector, debido a que numerosos trabajadores que emigraron hacia otros destinos turísticos tras el huracán Otis aún no han regresado.
A esta situación se suma la recuperación incompleta de los establecimientos afectados por el fenómeno meteorológico, así como la reducción en los salarios. El dirigente sindical explicó que algunos trabajadores han optado por incorporarse al comercio informal, donde encuentran mayores ingresos mediante la venta de ropa, alimentos y otros productos.
De acuerdo con Ramírez Gallardo, un salario de alrededor de 350 pesos diarios resulta poco atractivo para muchos trabajadores, por lo que actualmente son principalmente personas mayores de 40 años, interesadas en contar con prestaciones como el Seguro Social, quienes aceptan este tipo de empleos.
Durante el periodo vacacional también se esperaba una mayor incorporación de jóvenes, sin embargo, el representante sindical afirmó que muchos rechazaron las plazas temporales al considerar insuficiente la remuneración y optaron por continuar con los apoyos económicos que reciben mediante el programa Jóvenes Construyendo el Futuro.
El dirigente consideró que esta situación representa un reto para el sector laboral, al señalar que los apoyos gubernamentales pueden disminuir el interés de algunos jóvenes por incorporarse a empleos formales y adquirir experiencia y capacitación.
Ramírez Gallardo indicó que aproximadamente 30 por ciento de los trabajadores que salieron de Acapulco después de Otis no han regresado, mientras que otro porcentaje similar habría abandonado definitivamente la actividad formal para dedicarse al comercio informal ante la reducción de ingresos.
Asimismo, explicó que cuando los hoteles comenzaron a reabrir tras las labores de rehabilitación se generaron nuevas contrataciones, aunque con condiciones salariales inferiores. En algunos casos, sostuvo, las percepciones disminuyeron entre 30 y 40 por ciento respecto a los ingresos que se tenían antes del huracán.
Ante la falta de personal, durante las vacaciones los establecimientos tuvieron que recurrir incluso a duplicar turnos y cargas de trabajo para mantener la operación. El líder sindical advirtió que la escasez de trabajadores podría mantenerse durante las próximas temporadas si no mejoran las condiciones salariales y laborales del sector.





