Las autoridades de Guerrero descartaron que en las últimas horas se hayan registrado ataques armados o desplazamiento de familias en la Sierra de Chilpancingo y en la comunidad de Guajes de Ayala, municipio de Coyuca de Catalán.
El subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, afirmó que los reportes oficiales de seguridad no documentan incidentes en ambas regiones, pese a las versiones difundidas por habitantes sobre la supuesta presencia de un grupo delictivo en Guajes de Ayala y el presunto desplazamiento de pobladores de la Sierra.
De acuerdo con el funcionario, la Sierra de Chilpancingo suma al menos 72 horas sin hechos violentos, mientras que en Guajes de Ayala tampoco se ha reportado alguna situación de riesgo dentro de los informes diarios que reciben las autoridades.
Rodríguez Cisneros señaló que elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública permanecen desplegados en las zonas señaladas. Explicó que la estrategia operativa contempla recorridos y supervisiones constantes, por lo que los elementos no necesariamente permanecen concentrados en un mismo punto.
Precisó que la distribución del personal de seguridad se determina a partir de los reportes y necesidades identificadas por los mandos de cada corporación. Por ello, indicó que el hecho de que los habitantes no observen permanentemente a los agentes en las comunidades no significa que las fuerzas de seguridad hayan abandonado la región.
El subsecretario sostuvo que los recorridos y labores de vigilancia continúan de manera regular y aseguró que, hasta el momento, los resultados de estas acciones han sido favorables.
En cuanto a las versiones sobre un supuesto desplazamiento en la Sierra de Chilpancingo, Rodríguez Cisneros rechazó que se haya presentado una situación de esa naturaleza. Explicó que algunas familias se trasladaron temporalmente a otra localidad para manifestar su inconformidad, pero aclaró que este movimiento no corresponde a un desplazamiento forzado.
Finalmente, reiteró que las corporaciones de seguridad mantienen presencia en ambas regiones y que cualquier modificación en la manera de operar responde exclusivamente a criterios estratégicos y de seguridad, sin que ello implique el retiro de las fuerzas federales o estatales.





