Cruz Azul volvió a escribir una página inolvidable en su historia y conquistó el décimo campeonato de Liga MX tras derrotar 2-1 a Pumas en una final cargada de dramatismo, tensión y emociones hasta el último suspiro. Cuando el encuentro parecía destinado al alargue, Carlos Rotondi apareció como el héroe inesperado para marcar el gol que silenció Ciudad Universitaria y desató la locura de la afición cementera en una noche que quedará marcada para siempre.
La Máquina encontró la gloria en territorio rival después de un partido donde tuvo que sufrir, resistir y levantarse en los momentos más complicados. El equipo celeste mostró carácter y determinación para no dejar escapar un título que por instantes parecía inclinarse del lado universitario. Así, la décima estrella llegó acompañada de entrega, corazón y una fe inquebrantable.
El campeonato también significó una historia de revancha para el club. Tras la inesperada salida de Nicolás Larcamón, Joel Huiqui asumió el mando entre cuestionamientos e incertidumbre, pero logró transformar el ánimo del plantel y devolverle identidad al equipo. El exdefensor cementero fortaleció la confianza del vestidor y terminó conduciendo a Cruz Azul hasta lo más alto del futbol mexicano, protagonizando un episodio inesperado y heroico.
Desde los primeros minutos, el conjunto celeste mostró intención ofensiva y buscó imponer condiciones en el Olímpico Universitario. Carlos Rotondi probó en un par de ocasiones desde larga distancia y obligó a Keylor Navas a intervenir con una gran atajada. Más adelante, Gonzalo Piovi estuvo cerca de abrir el marcador con un remate de cabeza tras un centro de José Paradela, aunque el balón se fue apenas por encima del arco.
Pese al dominio cementero, Pumas golpeó primero en el momento menos esperado. Robert Morales aprovechó un rebote en los límites del área y conectó un disparo potente que dejó sin opciones a Kevin Mier. El estallido en Ciudad Universitaria fue inmediato y el conjunto universitario comenzó a acariciar el título mientras Efraín Juárez celebraba con intensidad junto a su cuerpo técnico.
La reacción de Cruz Azul llegó en la segunda mitad con un equipo mucho más agresivo y decidido a cambiar el rumbo de la final. Charly Rodríguez filtró un balón para Rotondi, quien alcanzó la línea de fondo y mandó un servicio peligroso que terminó desviándose en Rubén Duarte antes de ingresar a la portería. El empate devolvió la esperanza a los celestes y llenó de tensión el ambiente en el estadio.
El momento decisivo apareció en los minutos finales cuando Uriel Antuna realizó una fuerte entrada sobre Jeremy Márquez. Después de revisar la jugada en el VAR, el árbitro mostró la tarjeta roja al atacante universitario, dejando a Pumas con un hombre menos en el cierre más intenso del campeonato.
La jugada definitiva nació entre rebotes y desesperación dentro del área. El balón quedó vivo y Carlos Rotondi apareció para conectar de media vuelta y vencer a Keylor Navas con un disparo letal. El Olímpico Universitario quedó en silencio mientras la afición cementera explotaba de emoción al ver a su equipo recuperar el trono del futbol mexicano.
El argentino corrió hacia las tribunas, besó el escudo y celebró entre lágrimas junto a los aficionados celestes. Después de años marcados por finales dolorosas y momentos complicados, Rotondi encontró la revancha soñada en el escenario más importante. Pasó de cargar con las críticas a convertirse en el héroe que devolvió a Cruz Azul a la cima del futbol mexicano.





