La crisis que enfrenta el Hospital Regional del ISSSTE en Acapulco continúa generando preocupación entre derechohabientes y organizaciones civiles, quienes denuncian presuntas irregularidades, escasez de médicos especialistas y diversas deficiencias que afectan la atención de más de un millón de afiliados de Guerrero y Oaxaca.
Aunque el hospital fue inaugurado en agosto de 2025 por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, como una de las obras hospitalarias más importantes de la región, con una inversión federal superior a los 3 mil 500 millones de pesos, más de 400 camas, ocho quirófanos y múltiples áreas de especialidad, usuarios aseguran que la infraestructura no ha sido suficiente para garantizar un servicio médico eficiente.
De acuerdo con Benjamín Sandoval Melo, integrante de la comisión de derechohabientes, desde el pasado 20 de febrero fue enviado un escrito al director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, en el que se expusieron las principales problemáticas que enfrenta el nosocomio; sin embargo, afirmó que hasta el momento no han obtenido respuesta por parte de la institución.
Ante la falta de atención institucional, explicó que también hicieron llegar una carta a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para denunciar que el hospital enfrenta presuntos actos de corrupción y una serie de problemas que, aseguró, han deteriorado la calidad de los servicios médicos que reciben los pacientes.
Entre las principales afectaciones, Sandoval Melo destacó la ausencia de diversas especialidades médicas, situación que obliga a numerosos derechohabientes a ser canalizados a hospitales del ISSSTE en Cuernavaca, Morelos, y en la Ciudad de México, lo que retrasa tratamientos, incrementa los gastos familiares y complica el acceso oportuno a la atención.
El representante sostuvo que estas deficiencias comprometen el derecho a la salud de más de un millón de afiliados de Guerrero y Oaxaca, por lo que insistió en la necesidad de que las autoridades federales intervengan de manera inmediata para corregir las fallas y fortalecer la operación del hospital.
Asimismo, exhortó al Gobierno Federal y a la dirección general del ISSSTE a investigar las denuncias presentadas, esclarecer las presuntas irregularidades y aplicar las medidas necesarias para garantizar un servicio médico digno y de calidad.
El Hospital Regional del ISSSTE en Acapulco es uno de los centros hospitalarios más importantes del sur del país, ya que brinda consultas de especialidad, servicios de hospitalización, cirugía y atención de urgencias para derechohabientes de Guerrero y parte de Oaxaca, por lo que cualquier deficiencia en su funcionamiento repercute directamente en miles de pacientes.
Las denuncias por falta de especialistas, desabasto de medicamentos e insumos, fallas en equipos médicos y retrasos en cirugías y consultas no son nuevas. Trabajadores, organizaciones sindicales y usuarios han señalado estas carencias de manera constante durante los últimos años, una problemática que, aseguran, se ha profundizado tras la desaparición del Insabi y la transición al modelo IMSS-Bienestar, mientras el ISSSTE continúa enfrentando rezagos en infraestructura y personal.





