Más de 100 restos óseos, hallazgo clave en El Arenal

Un operativo de búsqueda realizado en la comunidad de El Arenal, en la zona rural de Acapulco, derivó en el descubrimiento de más de 100 fragmentos óseos y diversos indicios que podrían estar relacionados con un sitio utilizado presuntamente para la desaparición de personas.

Samantha Valeria Colón Morales, esposa de Vicente Iván Suástegui Muñoz, integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Cecop), desaparecido desde el 5 de agosto de 2021, informó que durante las labores también fueron localizadas más de 30 piezas dentales, tambos metálicos, neumáticos quemados y distintos objetos personales.

De acuerdo con la buscadora, algunos de los recipientes encontrados tienen una capacidad aproximada de 200 litros y presentan restos de llantas adheridos, además de señales de haber sido expuestos al fuego. Las condiciones del lugar, señaló, hacen presumir que pudo haber sido utilizado para incinerar y ocultar cuerpos.

Entre los objetos recuperados se encuentran labiales, hebillas de cinturón y anillos, indicios que serán asegurados por las autoridades para su posterior análisis.

El sitio se ubica en una zona apartada de las viviendas, rodeada de caminos de terracería y brechas, a unos 40 minutos de la carretera federal. Colón Morales explicó que El Arenal había sido mencionado previamente dentro de las investigaciones relacionadas con el paradero de Suástegui Muñoz.

La búsqueda se intensificó luego de que la activista recibiera una llamada anónima con información sobre este punto, después de participar el 20 de agosto en una reunión con representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y autoridades federales y estatales para revisar el caso.

Además de El Arenal, durante las investigaciones han surgido referencias a las comunidades 10 de Abril y San Pedro Las Playas como posibles puntos relacionados con los movimientos de Suástegui Muñoz posteriores a su desaparición.

Colón Morales consideró que la cantidad y las características de los restos encontrados podrían indicar que el predio fue utilizado como un sitio de exterminio; sin embargo, subrayó que todavía no es posible determinar cuántas víctimas corresponden a los indicios localizados.

La activista también descartó afirmar, por ahora, que alguno de los restos pertenezca a su esposo. Explicó que será indispensable realizar estudios científicos, antropológicos y genéticos para establecer la identidad de las personas a las que corresponden los restos.

Las autoridades serán las encargadas de procesar y analizar los fragmentos óseos y demás evidencias para determinar el número de víctimas y, en su caso, establecer sus identidades.

Los trabajos de búsqueda continuarán este jueves en el mismo terreno, donde todavía existen áreas cubiertas de maleza que no han sido revisadas por completo. En las inmediaciones, previamente fue localizada una bodega con casquillos y manchas de sangre en sus paredes, lo que podría aportar nuevos elementos a las investigaciones.

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Redacción
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