El elevado costo de la energía eléctrica mantiene bajo presión las finanzas de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach), cuyos gastos mensuales por este concepto superan los 4.5 millones de pesos, informó su director, Fernando Álvarez Zúñiga.
A casi un año de asumir el cargo, el funcionario destacó que uno de los principales objetivos ha sido garantizar el pago completo de salarios y prestaciones de la plantilla laboral. Explicó que los trabajadores representan una pieza fundamental para mantener en funcionamiento los sistemas de distribución y procurar el suministro de agua a los hogares de la capital.
Sin embargo, el cumplimiento de las obligaciones laborales ha limitado la capacidad del organismo para cubrir en su totalidad la facturación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Álvarez Zúñiga reconoció que existen pagos pendientes con la empresa eléctrica, por lo que actualmente únicamente se realizan abonos sobre una factura mensual que rebasa los cuatro millones y medio de pesos.
El director de Capach cuestionó además la clasificación tarifaria aplicada por la CFE, al señalar que el organismo es considerado dentro de los usuarios con características de grandes industrias. Bajo este esquema, explicó, se les cobran tarifas similares a las de compañías de gran tamaño, pese a que la función de la Capach es prestar un servicio público esencial a la población.
Esta situación, afirmó, ha impedido que las finanzas del organismo operen de manera favorable. “El pago de la luz nos mata”, expresó al reconocer que actualmente Capach no consigue mantener números positivos debido principalmente al costo de la electricidad.
A este problema se suma una diferencia entre el precio real de operación y lo que pagan los usuarios por el servicio. De acuerdo con un análisis financiero realizado por el organismo, trasladar y distribuir un metro cúbico de agua hasta los hogares de Chilpancingo representa un gasto cercano a 26 pesos, mientras que la tarifa promedio cobrada a los usuarios se ubica entre 11 y 12 pesos.
Con estas cifras, la operación del sistema enfrenta un déficit aproximado de 50 por ciento, cantidad que, de acuerdo con el funcionario, termina siendo absorbida por la propia Capach para mantener la prestación del servicio.
Ante este escenario, la dirección del organismo confía en que la campaña de pago anual anticipado permita incrementar la recaudación durante los próximos meses. La intención es utilizar esos ingresos adicionales para reducir el adeudo vigente con la CFE y realizar un abono significativo a la deuda acumulada de administraciones anteriores.
El problema con la empresa eléctrica no es reciente. Durante el gobierno municipal de Norma Otilia Hernández, la CFE llegó a suspender el suministro de energía debido a un adeudo que alcanzaba los 74 millones de pesos. En ese periodo se estableció un convenio para cubrir la deuda en el mediano plazo, aunque los compromisos de pago, según lo señalado, no fueron cumplidos.
Una parte importante del rezago financiero se remonta también a la administración de Antonio Gaspar Beltrán, periodo en el que se optó por no cubrir de manera regular el consumo de electricidad y recurrir a recursos jurídicos para evitar la suspensión del servicio. Esta estrategia permitió mantener operando los sistemas de bombeo, pero trasladó el problema financiero a las administraciones posteriores.





