La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que el actual episodio de El Niño podría alcanzar una intensidad superior a la observada desde que comenzó el monitoreo sistemático del fenómeno hace cuatro décadas.
La organización prevé que el evento llegue a su punto máximo hacia finales del año y que sus efectos continúen durante los primeros meses de 2027.
El Niño se caracteriza por un aumento de la temperatura de la superficie del mar en el centro y este del Pacífico ecuatorial. Este cambio puede modificar los patrones de circulación atmosférica y generar variaciones en las lluvias y temperaturas en distintas regiones del planeta, con posibles periodos de sequía, inundaciones y calor extremo.
La OMM señaló que existe una probabilidad cercana al 100 por ciento de que el episodio continúe hasta febrero.
La organización también indicó que el calentamiento de los océanos puede liberar calor hacia la atmósfera durante varios meses después del punto máximo del fenómeno.
En América Latina, Panamá y El Salvador declararon emergencias para atender los efectos asociados a El Niño, mientras que Ecuador emitió una alerta roja por la intensificación del fenómeno.
En Panamá, las condiciones meteorológicas ya han obligado a reducir el tránsito de buques por el Canal de Panamá.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) solicitó 110 millones de dólares para implementar acciones de protección para 4.9 millones de personas que podrían enfrentar efectos relacionados con el fenómeno.
La OMM también pidió a autoridades y sectores como agricultura, salud, energía y agua adoptar medidas de prevención ante posibles cambios en las condiciones climáticas.
El fenómeno de El Niño ocurre de manera natural y suele presentarse cada dos a siete años, con una duración aproximada de nueve a 12 meses.
Los especialistas señalan que no es provocado por el cambio climático, aunque el calentamiento global puede aumentar las temperaturas alcanzadas durante sus episodios y contribuir a una mayor exposición a eventos extremos.





