La búsqueda en un presunto sitio de exterminio localizado en la comunidad de El Arenal, en la zona rural de Acapulco, tomó una nueva dimensión luego de que el número de fragmentos óseos recuperados prácticamente se duplicara respecto a los más de 100 encontrados al inicio de los trabajos.
Samantha Valeria Colón Morales, esposa de Vicente Iván Suástegui Muñoz, integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Cecop) y desaparecido desde 2021, informó que los nuevos indicios llevaron a solicitar una ampliación del perímetro de búsqueda.
Durante el penúltimo día de esta primera etapa de labores, iniciada el lunes pasado, fueron localizados más fragmentos óseos, prendas personales y casquillos. La zona bajo investigación podría extenderse por un área cercana a los 900 metros cuadrados.
Ante la cantidad de indicios encontrados, Colón Morales señaló que se pidió a las autoridades ampliar las labores para cubrir la mayor superficie posible y obtener más elementos que permitan esclarecer lo ocurrido en el sitio.
El Arenal ya había sido señalado dentro de las investigaciones relacionadas con la desaparición de Suástegui Muñoz. No obstante, la también madre de sus hijas aclaró que hasta ahora no existe evidencia científica que permita establecer que alguno de los restos recuperados corresponda al activista desaparecido.
Para dar continuidad a la investigación, Colón Morales gestionó ante la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas y la Fiscalía General del Estado la ampliación de los trabajos, los cuales está previsto que se reanuden el lunes 31 de agosto y permanezcan activos hasta el miércoles 2 de septiembre.
Entre los indicios recuperados durante esta primera fase también se encuentran más de 30 piezas dentales, tambos metálicos con capacidad aproximada de 200 litros, llantas quemadas y diversos objetos personales, además de los fragmentos óseos localizados en el predio.
Las condiciones del terreno y los objetos encontrados han generado la hipótesis de que el lugar pudo haber sido utilizado para incinerar cuerpos y ocultar a personas desaparecidas. Sin embargo, serán los análisis forenses los que determinen el número de víctimas y permitan establecer la identidad de los restos.
La noticia de los hallazgos también generó inquietud entre familiares de personas desaparecidas, quienes comenzaron a preguntar a través de redes sociales cuáles son los procedimientos para determinar si los restos recuperados podrían corresponder a sus seres queridos.
Uno de los principales obstáculos, explicó Colón Morales, es que algunas familias decidieron no denunciar las desapariciones debido al miedo o a la desconfianza hacia las autoridades. Esta situación significa que en determinados casos no existen carpetas de investigación ni muestras genéticas con las cuales realizar una confronta de ADN.
Por ello, hizo un llamado a las familias que aún no han presentado una denuncia para que realicen este procedimiento, al considerar que se trata del primer paso para facilitar la identificación de posibles víctimas.
Los trabajos de búsqueda se desarrollan además en la víspera del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, que se conmemora este domingo 30 de agosto, fecha que vuelve a poner en el centro la exigencia de las familias para conocer el paradero de sus seres queridos.
“Nosotros seguimos buscando a nuestros seres queridos, nosotros no vamos a parar de buscarles hasta encontrarlos”, expresó Colón Morales.
Vicente Iván Suástegui Muñoz desapareció el 5 de agosto de 2021, luego de que hombres armados presuntamente lo interceptaran en la colonia Ciudad Renacimiento, en Acapulco.
El activista formaba parte del Cecop y era hermano de Marco Antonio Suástegui Muñoz, quien durante años encabezó la oposición al proyecto hidroeléctrico de la presa La Parota. Marco Antonio murió en abril de 2025, después de ser atacado a balazos cuando salía de playa Icacos, donde trabajaba.





